Wednesday, February 06, 2008


Me sentí muy triste. Creo que es el final más triste que he visto hasta el momento. Porque ya no hay marcha atrás. Porque no hay tiempo para reconciliaciones. Ni con uno mismo ni con el otro. Habría bastado un guiño más a la confianza o una dosis menos de miedo. Pero ahí están. Uno frente al otro con la verdad en medio. Y ni eso es suficiente para seguir con el amor que aún sigue. Nunca había visto a un Bogart tan enamorado. Ni tan decepcionado. Ni tan feliz. Ni tan triste. Nunca como en un lugar solitario.

Tuesday, January 22, 2008

Vida

Hoy he visto a una mujer valiente. Cogió una peluca y se la puso sin que nadie lo notara. Ahí estaba, como si fuera ella, la misma de siempre. Giró mil veces su cabeza y la peluca seguía ahí, sin atreverse a caer al suelo, como con miedo a quedar sin vida. Fue ella, la misma de siempre, la que tiró la peluca a un extremo del escenario para que todos lo vieran. Una canción fue suficiente para burlarse de su pelo artificial. El de ahora le sienta mejor. Porque ahora lo peina y lo despeina con la vida de frente y el valor de haber visto a la muerte de cerca. Y Luz volvió a encender la luz con una sobredosis de vitalidad. El público no pudo más que rendirse a sus encantos.

Monday, December 31, 2007

Un día

Los días son tan egoístas que ni nos preguntan, al despertar, si queremos vivirlos o no. Así que hoy he decidido no hacerle caso al día. No me importa si es lunes o martes o sábado o domingo, si está el sol o la luna, si es laborable o festivo, si hay gente o no veo a nadie, si hace frío o calor, si arranca el coche o falla la batería. Es un día y punto. Un día más. Y me importa tanto que dure más o menos como a Bogart que Bacall se tome la sopa con tenedor. Por fin terminé de verla. El sueño eterno mientras tú dormías.

Monday, December 10, 2007

Azul auténtico


Azul es el cielo, el mar y el traje que me quejor le sienta a Fernando Alonso. También es azul el pescado azul, el vestido azul que se puso Artacho en la fiesta de cumpleaños y la sangre azul de los príncipes. Asturias también es azul. Más azul que verde. Y por eso Fernando ha vuelto al azul. El azul es auténtico, sereno, seguro. Y soñador. Es azul el envoltorio de las galletas chips ahoy, que están buenísimas, la portada de mi Moby Dick, que me reclama, el cenicero sobre el que alguien tira pipas, que es precioso, su coche, que corre mucho, el tuyo, que corre más, el micrófono de la Primera, que empuña Jesús Navarro. Azul es piscis. Y piscis es azul. Y el fondo de escritorio del ordenador de al lado. El azul es humilde, elegante y serio. Luchador y divertido. Y brilla. Y tendrá dos temporadas para demostrarlo una vez más.




Wednesday, November 28, 2007

Por favor, otro billete a las Azores


Ahí está el tío. ¿Es posible que después de engañar al mundo entero, incluidos los astronautas de la Estación Espacial, pueda irse a su rancho con la conciencia tranquila porque va a reconciliar a israelíes y palestinos? Pues la respuesta es sí, es posible. Y ahí está el tío, en The Economist y la prensa diaria, de momento. A ver qué les cuentan los libros de historia a nuestros hijos. Porque ahora que lo pienso, no me extrañaría un pelo que Bush se cogiera a Blair -que digo yo que le habrá echado una mano también en esto- y se fueran los dos a una isla para recordar viejos tiempos. Es que lo estoy viendo: Azores II. ¿Que falta Aznar? Ya se inventaría algo para pasar una vez más a la categoría mentiras del guinnes de los recórds.

Monday, November 26, 2007


El otro día, antes de reactivar este blog, tuve que ir a Urgencias para reactivarme a mí misma. Y me llamaron la atención varias cosas. Primero: los medicazos. Con esta remesa, querido Bernat, o te pones las pilas o se lo llevan las portuguesas. Segundo: un compañero de facultad al que no hablé ni ese día ni ninguno en toda la carrera. Y tercero: mis huesos. Dios, me hubiera quedado horas y horas mirando aquella radiografía. Ya está, ésa es la clave. Tantos años pensando que era la excusa para salvar a los feos y va a resultar que es verdad aquello de que la belleza está en el interior. Pasen y vean.
Lo peor de tener un tío en tu casa no es que no te deje llevar a otros tíos, sino que te tire una taza de leche enterita al suelo. Ahora mismo está aquí. Tirado en el sofá, en calzoncillos, con una manta entre las piernas, sí, una manta ¡he dicho! entre las piernas. Y con una capa de leche semidesnatada Central Lechera Asturiana sobre la mesa número infinito de Ikea. A ver, cómo os lo explico. El tío está mirando la tele, coge la leche semidesnatada, que menos mal que no era entera, porque si no me pone el piso perdido entero (jajaja), y eso, que el tío está mirando la tele, coge la leche, sin mirar, claro, porque está mirando a la tele, y la leche, que ve que no puede más, decide salirse o salir corriendo de la taza, o correrse o yo qué sé. Y claro, el tío pone cara de niño bueno como diciendo que incluso podía haber roto la taza y fíjate qué bueno que es que sólo ha derramado la leche. Y se levanta, por fin, se va a la cocina y trae un paño seco. No hace falta que os diga que la leche parecía el limpiador Pronto esparcido por toda la madera. Eso sí. Si se llega a colgar el trapo del cuello y se tira sobre la mesa como en el anuncio... yo, yo, yo me lo como con galletas.

Sunday, November 25, 2007

Como esta vez no tuve tiempo para pegar el dedo al teléfono y dar a rellamada hasta conseguir una entrada... me quedé sin verlo. Así que ahí va un homenaje para el único hombre que ha logrado casi desmayarme (no paré de saltar en Badalona) y por el único que he pasado la noche en un aeropuerto. ¿Por qué no te descubrí antes? "It's town full of losers. And I'm pulling out of here to win".

Saturday, November 24, 2007

Te gustaba tanto esa poesía, que me arrepentí de haberla escrito para ti. No es justo que esa soledad presidiera tu vida. No es justo que la vida pisara el peldaño que ascendía tu inteligencia. No es justo que tu inteligencia se quedara con sed. Y no es justo que tengas sed y no estés aquí para ofrecerte tu café de desayuno en taza grande y tu café de tarde en taza chica. No es justo querer hablar contigo y no poder. No es justo llegar a casa y no encontrarte. No es justo. No es justo que no nos dejen vernos. No es justo no poder besarte, ni llevarte tus gafas, ni leerte mis cosas, ni poder verte reír, ni escuchar que eras la niña más respetada de tu pueblo y que por eso se fijó él en ti. No es justo que pase el tiempo sin oírte decir "ha venido la niña". Y no es justo que el tiempo pase sin ti. Te quiero tanto... abuela.
Bueno, creo que ya es hora de abrir esto de una vez. Lucía tiene cosas que contaros.

Saturday, February 11, 2006

Pero dónde se ha visto un trovador con piano???

Tuesday, January 24, 2006

Si alguien fuera tan amable de recordarme qué se hace una noche a las dos de la madrugada con un puñado de letras, le regalaría el mismísimo puñado de letras para que me deleitara esta misma noche a las dos de la madrugada y algún minutillo más. No. Se equivoca el que piense que soy egoísta por aquello del disfrute. Las letras son el mejor regalo. Desde hace tiempo yo misma las ansío. Y no hace falta que me vengan envueltas en papel y selladas con un lazo. Simplemente, quiero letras. Quizás las sueltas sean más interesantes. Llegan sin avisar, alocadas y encima puedo hacer con sus trazos lo que me dé la gana. Pero claro, vuelvo al principio. Necesito a alguien que me recuerde qué hacer con ellas. Ahora mismo, sólo se me ocurre sonreírles (a las letras). ¿Creen que me responderán? No sé. Las letras son unas puñeteras cuando quieren. Igual les da por no aparecer un tiempo. De repente una mañana te coquetean. Y justo al anochecer te mandan a la mierda. Y así estoy yo ahora. Despechada. Sin saber si mezclarlas con las cáscaras de pipa o llevármelas a la cama para escribir un sueño a medida.

Sunday, October 16, 2005

Érase una vez una vez una niña tan mala, tan mala, tan mala... que sólo me tenía a mí como amiga.

Saturday, March 26, 2005

Me aburro, me aburro mucho, pero muchísimo. Y lo peor es que no puedo hacer nada para desaburrirme porque me han prohibido hacer nada.

Tuesday, March 22, 2005

Hoy es martes santo. Bueno, eso dice la Iglesia, porque para mí es martes y punto. Un martes más bien descafeinado. Las tiendas están abiertas, con olor a trabajo, pero los clientes van entrajetados y encorbatados, con olor a perfume barato. Es ridículo encontrarse con un niño de 16 años repeinado, con gomina, con chaqueta y pantalón de pinza comprando una lata de coca cola en la tienda del barrio. Aunque, pensándolo bien, quizá no sea ridículo, sino un coñazo. El nene se bebe la coca cola viendo –y valga la redundancia– pasar el paso. Igual hasta se la tiran encima. Igual hasta le manchan el traje que su madre ha recogido hace un momento de la tintorería. Igual ni se la bebe. Pero el subnormal del nene sigue allí, parado, boquiabierto, viendo aquel escenario de incienso y velas entre capirotes. Yo, mientras tanto, maldigo la coca cola, al tendero y al que le vendió la gomina al imbécil ése. Quiero llegar hasta mi casa, pero no puedo. Ni el volumen de la radio del coche me tranquiliza. Pito, pito más y más, pito y grito, pero la gente pasa de mí y yo sigo sin poder pasar. ¿Martes y punto? Más bien le quitamos la n al punto.

Monday, March 14, 2005

Hoy estoy contenta no porque me pusieran muchas gambas con el arroz, sino porque le quité todas al menda que me acompañó a cenar. Mil ojos hay que tener con él. Y a los pobre chinos, como los tienen tan estirados, se la mete por donde quiere. Será capullo...

Saturday, March 05, 2005

Siempre que voy a un chino pido arroz frito con gambas. Y estoy harta, no de pedir siempre lo mismo, sino de que nunca me pongan las gambas. La próxima vez no me frena ni dios. Y a ésos les pongo yo una hoja de reclamación como que me llamo Lucía. Es que los chinos no me pueden joder a mí la noche por esa gilipollez. Y lo peor es que yo sé que me la joden porque mis glándulas salivales llevan segregando agua -o lo que sea- todo el día y se topan, pobrecitas mías, con cuatro granos de arroz y unas tiras de zanahoria más secas que el hueso de jamón que hay en mi casa. Pues se acabó. ¿No decoran sus palacios imperiales con acuarios? Pues que críen ahí langostinos si hace falta, que firmen un convenio con Los Romerijo de Sanlúcar o que se tiren ellos mismos a la cazuela, que algunos tienen los bigotes más largos que el gambón mayor del reino. Yo lo tengo claro: mañana, un japonés.

Tuesday, March 01, 2005

Estoy aquí pensando que si una cabra da leche y con esa leche se hace queso, a mí me debe oler todo a queso porque estoy como una cabra. Eso sí, hay un problemilla. Y es que yo, de momento, leche no doy. Otra cosa es que tenga mala leche, que no creo. Pero entonces me pregunto qué tiene que ver la cabra con el queso. O yo con el queso, que es lo mismo. Pues ni idea. Además, no entiendo por qué me estoy haciendo esta estupidez de pregunta. Mala leche es la que he tenido que tener hoy con más de uno ... o de una. Pero la leche se me corta y luego la que se indigesta soy yo. Ejemplo: el camarero del restaurante donde he comido. Una, que siempre tiene prisa, se pide un café y una tarta de queso, fíjate por dónde. Bueno, pues el inepto ése, que se cree que me hace gracia lo que dice, me trae antes el café que la tarta. Y le digo que no lo entiendo. Se me pone chulito y, con la mierda de prisa otra vez, me bajo los humos yo solita y me tomo el café antes de que se le bajen los humos, porque si encima se me enfría... ni leche, ni queso ni ná. La cabra, que soy yo, embiste al que sea con los cuernos (unos que cojo de alguien de al lado, claro está, porque mi cabeza está lisita).
No es por nada, pero en mi mesa ahora hay una pieza de El Cigarral y otra de cabrales, que me acabo de enterar de que es un pueblo. Y como yo para elegir soy pésima, paso y me voy a mi camita, que sé que el que está entre las sábanas, ése... chicosss, ése... amelieeee, éseee... sí que está como un queso... y una cabra.

Tuesday, August 31, 2004

Hola!!!! No soy ningún fantasma, no os asustéis. Soy yo, Lucía, la misma peliculera de siempre. Pues eso, que como soy tan peliculera, me inventé lo de mi muerte para ver si así podía descansar en paz. Rapidito y para no malgastar energías ni palabras, os resumo que me fui a París a relajarme yo solita. Ya os contaré cosillas si me apetece.